Reflexiones en voz alta

Llevo ya unos cuantos años ejerciendo como neuropsicóloga. Todas mis experiencias han sido y son altamente gratificantes.

Es un reto para mí cada vez que entra un paciente por la puerta poner en marcha todos mis conocimientos para saber qué le pasa, qué está fallando, porqué dice lo que dice o actúa como lo hace y, a partir de ahí, dar sentido a sus comportamientos, entender sus NECESIDADES. Pero, muchas veces, no es fácil dar respuestas porque no las tenemos, o cambiar comportamientos porque no sabemos. Los conocimientos aún son limitados.

Nuestros interlocutores, los familiares, en muchas ocasiones tienen dificultades para cambiar actitudes, formas de actuar, y ello repercute en su capacidad para tomar decisiones. Y es que los familiares de una persona afectada de un trastorno cognitivo no lo tiene nada fácil… la convivencia, los recursos, el día a día es duro. Cuando diagnosticamos una demencia en una persona, ya sabemos que el familiar/cónyuge va a sufrir por el duelo de su familiar, por el estrés emocional y económico y, a menos que más miembros de la familia se involucren, la mella física y psíquica que generará el cuidado de su familiar lo va a marcar para siempre.

Pero, podemos hacer más? podemos dar más? a veces se te queda “mal el cuerpo” con algunos pacientes pero creo que tanto yo como mis compañeras de trabajo lo damos todo y eso da tranquilidad. Creo que lo hacemos bién, nos sale de dentro y, “eso”, creo que se nota.

Para acabar, una de mis causas de frustración (y cabreo) profesional habitual es la poca (nula) consideración que se da a lo psicológico, la salud mental, en nuestro sistema sanitario.
Cuántas mujeres, sobre todo mujeres, qué casualidad, habré visto con duelos no resueltos, depresiones leves-moderadas, ansiedades, trastornos post-traumáticos, etc sin la mínima atención de un psicólogo/a? Pero eh! todos llevan su “chute” de antidepresivos/ansiolíticos, pero no, el psicólogo, para qué? cuánta ignorancia, cuántos prejuicios, y qué poca consideración al enfermo. Se puede permitir una negligencia así?

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